viernes, 2 de diciembre de 2011

Bicicletas iluminadas de forma inteligente



Con esta creación parece que los ciclistas podrán ver la vía y ser vistos durante la noche. La fabricación se hará gracias a fondos recaudados vía internet. Lea la historia.

En Sillicon Valley, la tierra prometida de la computación es el lugar donde se creó este nuevo invento para la bicicleta, los usuarios de ese transporte están maravillados.

Gracias a la invención de un joven de 28 años, Kent Frankovich, buscando proveer seguridad a los ciclistas en las carreteras después de la caída del sol: es en esos momentos en los que las bicicletas tienden a hacerse objetos invisibles.

Según Frankovich, la mayoría de los accidentes ocurre en intersecciones en las que los choferes de automóviles no ven a la persona que va en la bicicleta.

En 2008, en EE.UU., casi el 70% de los accidentes entre automóviles y bicicletas se debieron a la falta de visibilidad.

Con esta nueva creación, Frankovich quiere sustituir los reflectores que sólo trabajan cuando hay otras fuentes de luz y que sólo permiten ver al ciclista cuando se encuentra lo suficientemente cerca. También pretende dejar atrás a los bombillos que se colocan en el volante porque no alumbran el suelo lo suficiente.

La tecnología de su invento, Revolights, funciona así: se remueven las dos ruedas de la bicicleta y se le colocan dos anillos que abrazan la rueda con una especie de clips.

Cada aro de iluminación tiene 12 luces LED espaciadas en toda la circunferencia.

Una vez instalados, sus sensores son capaces de detectar y calcular qué tan rápido se está moviendo la bicicleta para iluminar el camino. Pueden hacerlo gracias a un 'minicerebro' que funciona con baterías.

Ello permite que sólo se iluminen las luces que están en el frente, en la rueda delantera, y las de la parte de atrás de la rueda trasera.

Recolección de fondos

Aunque Frankovich vive en Palo Alto, California, al igual que Mark Zuckerberg y otros jóvenes empresarios, no contaba con el dinero suficiente para volver su idea realidad.

“Hace un año creé el primer prototipo. Después de convensar con mi amigo Adam Pettler, decidí convertirlo en un producto. Jim Houk se sumó a la iniciativa y tiempo después decidieron colocarlo en la web”.

Los ciclistas, en este caso, estuvieron muy dispuestos a colaborar.

'Afortunadamente, se están creando nuevos caminos y tecnologías para convertir las ideas en algo tangible', dice el joven.

La meta de recolección era US$43.500, pero Frankovich y sus compañeros lograron que 1.442 personas respaldaran el proyecto y lograran recaudar US$215.621.

Todos ellos ahora esperan con ansias a marzo de 2012 para poder adquirirlo a un costo de US$220.